Yo sé de pájaros

Una vez rescaté un pichón de azulejo
era eso o que fuera almuerzo pa hormigas
sus padres no lo rechazaron por que de tanto silencio ya ni siquiera
tengo olor
propio

Han estado conmigo, comiendo del mismo plato
y hasta se dejan arrancar las plumas si soy amable:

las quiero para un marcalibros, les digo… y eso basta.

Así que no me vengan a decir que los poetas no saben de pájaros por que yo
sin ser poeta
sino Artista
cada vez que escribo un puto poema
con el dolor de un parto jodido

logro parir un azulejo
o un buitre

según sea el caso, por supuesto

Susan Helen Urich Manrique

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#DaddyCruzDiez (2/2)

(…)

–Si Vincent Van Gogh comía pintura amarilla…

–Yo no estoy loco, comería un foie gras.

–¿Una exclamación ante el espejo?

–¡Merde!.. ¡Je suis vieux..!

(…)

–Toda una vida en París. ¿Caracas bien vale una visita?

–Más que una visita, dedicarle la vida.

(…)

–¿Una nostalgia?

–Que ya no puedo jugar béisbol.

–En Venezuela, ¿más sabe el diablo por viejo o por diablo?

–En Venezuela el diablo es inculto.

–¿Su mejor momento?

–El de mañana por la mañana.

–¿Una constante?

–El amor.

–¿Una pérdida?

–Mi querida Mirtha, la madre de mis hijos.

–¿Un recuerdo?

–La era de la democracia.

-¿Una esperanza?

–La vida.

–¿El mayor misterio?

–Cómo es que a Venezuela la riqueza la haya empobrecido.

–¿El público extraño?

–El que me pregunta: “¿Eso que usted hace, es arte?”

-¿Llora?

–Cuando debo llorar… sí lloro.

–¿Es la vejez un naufragio?

 –Como el Titanic. Sobrevives agarrado de una tablita, pero sin los músicos porque ya se ahogaron.

(…)

–Luego de esta vida…

 –Soy materialista, fenomenológico, pragmático, iconoclasta, ateo y no creo en el más allá. Creo en el presente. 

(…)

–¿Un boceto para el porvenir?

–Si usted me dice qué es lo que está por venir.

Si desea ver la entrevista completa, hága click aquí

La Orestíada del Schaubühne

Antes de iniciarse la acción

El vigía no tiene prisa. Puede estar suspendido en ese lugar aguardando las nuevas interminablemente. Son otros los que se inquietan. Él sabe esperar. Como está alerta, no siente el tiempo. Por eso ocupa ese sitio. Si nada ocurriera, él seguiría allí, tal cual.

(…)

Rafael Cadenas.

I´m looking for the face i had

Before the world was made.

YEATS: The Winding Stair

Ser inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas lo son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal.

Jorge Luis Borges: El inmortal

Ulpiano Suárez ha empuñado su revólver. Otálora comprende, antes de morir, que desde el principio lo han traicionado, que ha sido condenado a muerte, que le han permitido el amor, el mando y el triunfo, porque ya lo daban por muerto, (…)

Jorge Luis Borges: El muerto

Espero que encuentren el Aleph entre estos #Cuadernos y que María Kodama no me denuncie después de esto.

#DaddyCruzDiez (1/2)

–De ser editor, ¿si le negaran las divisas para adquirir papel?

–Me dedicaría a vender periódicos viejos.

(…)

–¿Atentan contra la paz la telenovelas?

–¿La paz de la morgue?

–¿Es Venezuela un país de exposición?

–Expones la vida cada vez que sales a la calle.

–A sus 90 años, ¿se casaría con una chica de 30?

–No me gustaría llevar un par de cachos.

–¿El secreto de una larga vida?

–Hacer todo lo contrario a los consejos que dan los que quieren alargártela.

–¿Se arrepiente?

–No, me lamento. El no haber podido desarrollar mi vida de artista en mi país, rodeado de mi gente.

–¿Conoció a Reverón?

–Nos visitaba en la Escuela de Artes Plásticas. Era un artista lúcido. Una vez nos dijo: “Muchachos, cuando estén pintando cierren los ojos al máximo y pinten lo que ven a través de las pestañas; lo demás sale solo”… Era la luz, pintar la luz.

–¿Una ideología?

–Todas las ideologías y las religiones están sustentadas sobre millones de cadáveres. Un artista para hacer conocer su obra no necesita matar ni atropellar a nadie.

–¿Un recuerdo infantil?

–Una cucaracha metida en mi camisa y yo corriendo desesperado tratando de sacarla.

–¿Un líder?

–Mi conciencia.

–¿Una obra de arte revolucionaria?

–Todas las obras que han abierto un camino.

–¿La suya?

–He hecho un gran esfuerzo para abrir un camino. El tiempo lo dirá.

–¿Una lectura?

–La que me dé información de lo que estoy viviendo.

–¿Extraña a las féminas de antaño?

–Mi generación fue víctima de los prejuicios y tabúes sexuales.

–¿El sabor de tantos premios?

–Saben muy bien porque los celebro en un buen restaurante.

(…)

–¿Una promesa como CruzDiez?

–Venezuela es una mina de jóvenes promesas en el arte, la música, las letras, el teatro, el cine…

–¿Cómo digiere la fama?

–La fama no se busca, llega sola. Lo difícil es gerenciarla.

–Decía Alfredo Boulton que los artistas son “anormales”. ¿Su extrañeza?

–Si fuéramos normales, no seríamos artistas. Nadie arriesga su vida en una profesión incierta y sin esperanza. Los que logramos audiencia, somos unos cuantos privilegiados.

(…)

Entrevista realizada al maestro del cinetismo Carlos Cruz Diez por Jolguer Rodríguez Costa, el nueve de febrero de 2014. Estas son mis respuestas favoritas, las publicaré en dos partes.

No caminas. Deambulas

No caminas. Deambulas

en medio de esa gente ajena

a tu tormento. La pequeña ciudad

no existe sin ella.

Regresas a casa y de vez en cuando

esperas una llamada por teléfono.

Los amigos siguen preocupados por ti,

por esa antigua dolencia del corazón.

La tarde transcurre feroz y nítida.

Es extraño que todo esto va a pasar, murmuras.

Morirá para ti esta noche,

como en el verso del poeta,

y lejano el día

vislumbras otro asombro ante otro cuerpo.

Y enciendes, distraído, otro cigarro.

No caminas. Deambulas, por Harry Almela

(…)

A pesar de sus treinta mil automóviles y de sus cuatrocientos mil habitantes*, del gran número de bares, boites, dancings, restaurants, cines y hoteles, Caracas tiene de noche su aire conventual. Las ventanas están cerradas; las calles, desiertas. Se oye el toque de ánimas. Hay esquinas y portales con cruces y hornacinas. Al Norte se levanta el Ávila. Al Sur corre el Guayre despojado de su verdor de sauces. Al Oeste, Catia, sitio de los primeros establecimientos. Al Este, la gran arteria del futuro. Gentes de todos los países se apoderan de ella. La Ciudad de los Techos Rojos se encuentra hoy en la ruta de un gran éxodo. Esta humanidad trae consigo su propia arquitectura. Mañana, tal vez, algún escritor se cuente entre sus descendientes. Sentado cerca de su ventana, contemplarán la noche serena, las estrellas errantes. La brisa esparcirá en torno suyo los secretos del pasado; y movido por la ternura del cielo, por el recuerdo de los jardines desaparecidos, acaso escriba un bello libro.

*Para el 31 de diciembre de 1961, la población de la zona metropolitana era estimada en 1.389.707 habitantes.

Demolición, por Enrique Bernardo Núñez (1895 – 1964)