Subasta

En el momento de subastar mis piernas

todos juraban amarme.

Cuando ofrecí mis ojos y mi boca

escondieron sus billeteras.

Quien permaneció callado

en la primera apuesta

con pena abrió la mano:

dio una moneda

y se quedó con mi vida.

María Auxiliadora Chirinos.

Para aprovechar al máximo éste domingo de autores venezolanos, les dejo el link de un par de artículos preciosos y criollísimos:

http://www.el-nacional.com/papel_literario/Aquiles-fisico-espiritual_0_692330918.HTML

http://www.el-nacional.com/claudio_nazoa/bueno_0_689331065.html#.VdsXgYxy8NE.twitter

290815

A propósito del cumpleaños de Cortázar:

http://prodavinci.com/2015/08/27/artes/especialesprodavinci-todo-sobre-julio-cortazar-a-101-anos-de-su-nacimiento/ (Te queremos, papá cronopio)

El Tumblr de Claudia De Lima:

http://ellimondeclaudia.tumblr.com/ (JUSTO Y NECESARIO)

Un vídeo que me tripeo muchísimo y que siento que no lo apreciaron lo suficiente es el de Ximena Sariñana – Different

Hace semanas les sugerí que escucharan hasta reventar el track 2 y 3 de cierto álbum, si lo hicieron, les alegrará saber que En algún momento ya tiene vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=2ZMB6TJdk3M (y si no lo escuchaste hazlo, hombre, que te la pongo facilita)

Decidí hacerle una especie de homenaje a la ciudad de las luces, porque como ya muchos saben: “París siempre es una buena idea”. Todos los fragmentos los saqué del libro Ráfagas del tiempo: retratos, recuerdos del maestro Plinio Apuleyo Mendoza, quien vivió en la capital francesa una parte significativa de su vida.

(…)

Imposible refugiarse en un cine en agosto, pese a que es un mes propicio para las viejas películas ya olvidadas. En los muros, como en mis épocas de estudiante, se anuncian I bidoni e I vitelloni de Fellini. Me gustaría verlas, pero no hay pasión de cineasta, en agosto, que resista el olor de un cine de París, ese aroma que según Cortázar sólo los extranjeros advertimos, en el que se asocian de un modo criminal el sudor, el ajo y tibias lociones de peluquería.

(…)

La exposición se llama «El siglo de Kafka». Quizá Malraux, Hermingway, Saint-Exupéry, Dos Passos, Sartre o Camus parezcan expresar dimensiones más ambiciosas de su siglo. Kafka traduce en el ámbito metafísico la realidad cotidiana, íntima en apariencia, aplastante y sin sentido, de millares de seres molidos por el engranaje de una sociedad industrial. ¿Capitalista, solamente? Creo que la Checoslovaquia socialista hizo de él, además, un profeta. A lo mejor sea cierto: el siglo le pertenece.

París tropical, por Plinio Apuleyo Mendoza.

 

(…)

(…)Visto por la ventana, París continuaba haciendo brillar sus zarcillos de luz en el último resplandor del verano, con el encanto engañoso de una corista. Pero en la calle se oía ya, inoportuno recuerdo de sus miserias anónimas, la sirena de una ambulancia.

Regreso a casa, por Plinio Apuleyo Mendoza.

 

(…)

Por ese motivo, creo ahora, tardíamente, que uno debería tomar París en dosis razonables: cuatro años máximo, para absorber todo lo que una ciudad como ésta puede darle. Más allá, decía Truman Capote, en vez de enriquecerse, uno se empobrece. La batería se carga con fuerza y rapidez, pero luego no tiene oportunidad de poner en marcha motor alguno. Gradualmente le llega a uno la impresión de ser un espectador pasivo y no actor, y para colmo, un espectador que se ha quedado en la sala cuando la función ha concluido.

(…)

Pero para cada cual la vida tiene un sentido allí donde puede realizar algo, que es el lugar al que pertenece, y rara vez en algún otro. Quedarse inmóvil en París mirando pasar el mundo y las estaciones no es el papel de uno. Quizás sea el de la torre Eiffel.

Dejar París, por Plinio Apuleyo Mendoza.

Canción, poema

Nunca fue tan hermosa la mentira
como en tu boca, en medio
de pequeñas verdades banales
que eran todo
tu mundo que yo amaba,
mentira desprendida
sin afanes, cayendo
como lluvia
sobre la oscura tierra desolada.
Nunca tan dulce fue la mentirosa
palabra enamorada apenas dicha,
ni tan altos los sueños
ni tan fiero
el fuego esplendoroso que sembrara.
Nunca, tampoco,
tanto dolor se amotinó de golpe,
ni tan herida estuvo la esperanza.

Canción, por Piedad Bonnett.

Mantras a Caracas

EL AMOR TÓXICO

por Leonardo Padrón.

Caracas arde

sin las conjeturas del sol.

Última hora

pero mientras el autor se decide

el poema persigue su destino

que son sus ojos

yo diría su piel o una calle de Caracas

o, en cambio, no diría nada

mientras ella lo está pensando

Poema, que parece una canción, que no parece poema.


ESO LO SÉ*

por César Segovia.

Acá se trae, no cátedra

Se pasa Caracas a pesar de taconear.

Te saca…

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Razones para fracasar

La poesía no tiene residencia fija. Suele invadir los demás géneros y casi no hay gran libro donde no esté presente. Hasta puede afirmarse que en última instancia no hay literatura, sino poesía. Su carácter envolvente, ubicuo, usurpador hace pensar que ella no es género sino más bien una presencia detrás de los géneros, una presencia tan insinuante que muchas veces prefiere vestidos que no son los suyos, una presencia que se sirve de todas las actividades creadoras del hombre; como un poder previo a cualquier clasificación. Posiblemente sea una manera que tiene lo esencial de manifestarse en él. En este sentido, durará lo que dure el hombre.


El mundo entero rinde tributo a la destrucción, bajo el pretexto de desarrollo, y no sólo la poesía sino también la música, la pintura, la filosofía están amenazadas.


En la caída del hombre figura la poesía junto con otras pérdidas no menos importantes, pues la necesita para informar sobre su naufragio, o mejor aún, para apuntar a un rescate. Aunque a veces uno piensa en la inutilidad de la literatura, al ver como la palabra de los grandes creadores se pierden.


Tampoco la poesía será asimilada por las demás formas, pues vive en una zona del ser que necesita como su medio propio de expresión, una zona para la cual seguramente la prosa resulta inadecuada, no porque sea inferior —el problema es más de naturaleza que de calidad— sino por no prestarse bien para transmitir una energía muy elemental, muy pura, muy libre, que no puede adaptarse a nada y que al buscar voz produce ese fracaso que es la poesía. Pues ella es siempre una inscripción deficiente de algo que nunca llega a expresarse, una a veces espléndida derrota, que puede dejar palabras principales, pero nunca entregar en su estado puro aquello que estaba en su base.

Entrevista a Rafael Cadenas hecha por Luis Alberto Crespo publicada el 20 de abril de 1969, en la sección Papel literario del periódico venezolano El Nacional. En ésta ocasión la revista digital Prodavinci publica el texto curado por el mismo Cadenas y Josefina Nuñez, bajo el título Ese fracaso que es la poesía; por Rafael Cadenas.

Para ver el texto completo, haga click aquí

Maldito cinéfilo

Sabía que vendrías a ver La hora señalada, le dijo el matón, apuntándolo con el revólver a las puertas del cine. «Maldito cinéfilo –masculló rencoroso al apretar el gatillo- siempre te creíste un Gary Cooper. Ya no volverás a soñar pendejadas».

Puntualidad, por Eduardo Liendo.

[Me permito hacer una excepción brevísima a la categoría dejándoles el link de el poema El mar de Jorge Luis Borges para que no se priven del placer de escucharlo, además, con la voz del poeta: http://prodavinci.com/blogs/el-mar-un-poema-de-jorge-luis-borges-poesiaenprodavinci/ ]