#DaddyCruzDiez (2/2)

(…)

–Si Vincent Van Gogh comía pintura amarilla…

–Yo no estoy loco, comería un foie gras.

–¿Una exclamación ante el espejo?

–¡Merde!.. ¡Je suis vieux..!

(…)

–Toda una vida en París. ¿Caracas bien vale una visita?

–Más que una visita, dedicarle la vida.

(…)

–¿Una nostalgia?

–Que ya no puedo jugar béisbol.

–En Venezuela, ¿más sabe el diablo por viejo o por diablo?

–En Venezuela el diablo es inculto.

–¿Su mejor momento?

–El de mañana por la mañana.

–¿Una constante?

–El amor.

–¿Una pérdida?

–Mi querida Mirtha, la madre de mis hijos.

–¿Un recuerdo?

–La era de la democracia.

-¿Una esperanza?

–La vida.

–¿El mayor misterio?

–Cómo es que a Venezuela la riqueza la haya empobrecido.

–¿El público extraño?

–El que me pregunta: “¿Eso que usted hace, es arte?”

-¿Llora?

–Cuando debo llorar… sí lloro.

–¿Es la vejez un naufragio?

 –Como el Titanic. Sobrevives agarrado de una tablita, pero sin los músicos porque ya se ahogaron.

(…)

–Luego de esta vida…

 –Soy materialista, fenomenológico, pragmático, iconoclasta, ateo y no creo en el más allá. Creo en el presente. 

(…)

–¿Un boceto para el porvenir?

–Si usted me dice qué es lo que está por venir.

Si desea ver la entrevista completa, hága click aquí

#DaddyCruzDiez (1/2)

–De ser editor, ¿si le negaran las divisas para adquirir papel?

–Me dedicaría a vender periódicos viejos.

(…)

–¿Atentan contra la paz la telenovelas?

–¿La paz de la morgue?

–¿Es Venezuela un país de exposición?

–Expones la vida cada vez que sales a la calle.

–A sus 90 años, ¿se casaría con una chica de 30?

–No me gustaría llevar un par de cachos.

–¿El secreto de una larga vida?

–Hacer todo lo contrario a los consejos que dan los que quieren alargártela.

–¿Se arrepiente?

–No, me lamento. El no haber podido desarrollar mi vida de artista en mi país, rodeado de mi gente.

–¿Conoció a Reverón?

–Nos visitaba en la Escuela de Artes Plásticas. Era un artista lúcido. Una vez nos dijo: “Muchachos, cuando estén pintando cierren los ojos al máximo y pinten lo que ven a través de las pestañas; lo demás sale solo”… Era la luz, pintar la luz.

–¿Una ideología?

–Todas las ideologías y las religiones están sustentadas sobre millones de cadáveres. Un artista para hacer conocer su obra no necesita matar ni atropellar a nadie.

–¿Un recuerdo infantil?

–Una cucaracha metida en mi camisa y yo corriendo desesperado tratando de sacarla.

–¿Un líder?

–Mi conciencia.

–¿Una obra de arte revolucionaria?

–Todas las obras que han abierto un camino.

–¿La suya?

–He hecho un gran esfuerzo para abrir un camino. El tiempo lo dirá.

–¿Una lectura?

–La que me dé información de lo que estoy viviendo.

–¿Extraña a las féminas de antaño?

–Mi generación fue víctima de los prejuicios y tabúes sexuales.

–¿El sabor de tantos premios?

–Saben muy bien porque los celebro en un buen restaurante.

(…)

–¿Una promesa como CruzDiez?

–Venezuela es una mina de jóvenes promesas en el arte, la música, las letras, el teatro, el cine…

–¿Cómo digiere la fama?

–La fama no se busca, llega sola. Lo difícil es gerenciarla.

–Decía Alfredo Boulton que los artistas son “anormales”. ¿Su extrañeza?

–Si fuéramos normales, no seríamos artistas. Nadie arriesga su vida en una profesión incierta y sin esperanza. Los que logramos audiencia, somos unos cuantos privilegiados.

(…)

Entrevista realizada al maestro del cinetismo Carlos Cruz Diez por Jolguer Rodríguez Costa, el nueve de febrero de 2014. Estas son mis respuestas favoritas, las publicaré en dos partes.

¿Para qué le sirve la poesía?

 Posiblemente para justificarme, confesarme por penitencia, castigarme por mis transgresiones, liberar fuerzas contrarias, en tensión, atemperar la aversión y la estima que por mi siento, habérmelas con la culpa, sacar a flote cargas que se tornan venenosas con el andar de los días, poder caminar todavía con cierto decoro por una ciudad irremediable, conversar conmigo a solas, en la oscuridad, permitirme ser reverente e irreverente también pues poesía que teme cometer faltas de respeto es poesía mellada, demostrar a mi familia y a unos cuantos amigos que puedo “hacer” algo, dirigirme en clave a una persona para explicarle… nada, buscar entre todos los centros el mío, oír que me llamen poeta, palabra que entre nosotros no significa nada.

(…) Seguir enumerando sus usos sería no terminar pues es tan vasta y tan inútil, tan sagradamente inútil.

[[Lectores de Prodavinci: éste es el primer post del nuevo blog en nuestro portal, firmado por el maestro Rafael Cadenas. Cada dos semanas se publicará un contenido curado por el propio poeta Cadenas y Josefina Núñez, concentrando en este espacio digital algunas revisiones necesarias de lo que ya ha sido dicho, reflexiones sobre el lenguaje y la palabra, e incluso textos inéditos. En esta ocasión, Rafael Cadenas rescata siete preguntas y sus respuestas de aquella famosa entrevista que en 1966 le hiciera J. R. Guillent Pérez. El tópico que abordan es uno de los mejor atendidos por la obra de Cadenas: el ego, el Yo. Es un honor para Prodavinci contar con quien es, sin duda, uno de los más altos referentes de la literatura contemporánea. ¡Bienvenido, maestro!

Artículo completo aquí: http://prodavinci.com/blogs/camino-dejandome-por-rafael-cadenas/ ]]